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Neil (107) Señor T (60) WeekendWars (37)

viernes, 31 de diciembre de 2010

Trauma.

Estoy empeñado en borrar de mi mente todos los malos recuerdos del año. Hoy se cumple exactamente una semana de aquella noche. Necesito plasmar mi vivencia, todo lo que aconteció la pasada Nochebuena.

Por motivos de protocolo social, y algo de melancolía desprendida por los señores mayores de mi casa, tuvimos que desplazarnos a casa de mis abuelos y mis tíos para pasar Nochebuena y Navidad allí. Cerca de 500 km. En pleno invierno. Y encima de noche, con un par de cojones.

Bueno, el viaje comparado con todo lo que aconteció en dos días, fue pecata minuta.

Llegamos el jueves de madrugada. Para mí, perfecto, porque con la excusa de que tenía sueño esquivé de forma sutil entablar cualquier tipo de conversación con algún familiar.

A la mañana siguiente me hicieron despertarme a las 10. Apenas había dormido 7 horas y ya estaba en pie. Sabedores de mi mala hostia, enviaron a mi prima de dos años para que hiciera los honores de tirarme del pelo, escupirme, trepar por mi abdomen y jugar a saltar sobre mis tripas cual colchoneta de feria. Me desperté, claro. Pero tuve que sonreír y apretar los puños para no quedar mal delante de un coro de voces que decían al unísono "que rica es la niña" "oh mirad como juega con el primo" "ais! me la comía toa"...

No obstante me encontré por el camino de la habitación al servicio con mi padre, al que le dediqué mi más profundo asco por estar en esa casa cerrando el puño y levantando el dedo corazón.

Por si fuera poco llevar diez minutos levantado y con ganas de morirme, mientras me aseaba comenzaron mis primos a dar puñetazos a la puerta. Tienen mi edad, trabajan los dos. Son adultos. Pero qué más da, ¿no? la puerta no se iba a quejar. Les pregunté sobresaltado que qué coño les pasaba y me contestaron, sin más y literalmente, esto: "date prisa que tengo diarrea y me estoy cagando JOJOJOJOJOJAJAJAJAJIJIJIJIJAJAJAJAJA ESE PRIMOOOOO TO WAPOOOOOO AJAJAJA AMOOOS LOKOOO QUE ES COÑA JAJIJUAJUA PERO EN SERIO DATE PRISA QUE TENEMOS QUE IR A BEBER PRIMOOO QUE YA SON LAS 10 Y 30".

...

Cerré sin decirles nada. Me miré en el espejo del baño durante un segundo. Comencé a buscar cuchillas por algún lado. Pero nada, hoy alguien estaba empeñado en joderme al máximo.

El resto del día transcurrió en un bar. Mi familia me incitaba a beber porque según ellos tenía que animarme porque tenía cara de amargado. En fin, me sentía solo e incomprendido cual chica adolescente en un mercadillo, así que mandé mi vida a tomar por el culo. "Ballantines con limón, por favor".

La noche fue tranquila. Una suculenta cena para celebrar Nochebuena. Cené rápido y me fui a la cama. Me metí debajo de las sábanas y le pedí a Dios que por favor me durmiera.

Pero Dios seguía picado conmigo. Mi primo entró a la habitación: "PERO PRIMOOOOOO QUE ASESSSS?!?!?!?! QUE AHORA E QDAO CON TOS MIS AMIGOS NOS VAMOS DE FIESTA TO WAPA PRIMO ANDA LEVANTA XULOOOO QUE NOS VAMOS YA".

Sin que me diera tiempo a inventarme cualquier excusa mi madre apareció en escena también para acusarme de mierda, así tal cual me lo dijo, "eres una mierda" "sal con tus primos y ve con ellos que no los ves en todo el año".

Pues hale, con los colegas de mi primo.

Y ahí acabó mi vida.

Bajamos a la calle y nos esperaba un pequeño coche de hacía más de 25 años. Dentro había un amigo de primo fumado, fumado... Mi primo le exigió que le diera de aquella mierda que él también quería fumar. Al lado del conductor estaba la novia. Yo entré y el chaval, eso sí que es verdad, me saludó efusivamente con un cálido "ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh QUE PASAAAAA PRIMOOOO NOS VAMOS DE FIESTAAAA TOMA EH QUE NO TE FALTE DE NADA" mientras me ofrecía su cubata de Chivas con RedBull. La novia fue más correcta y sólo me dijo "eh primo".

Por la carretera el chaval miraba a cualquier lado menos a dónde tocaba. Hasta el punto que habían tramos donde era la novia, sentada en la posición de copiloto, quién manejaba el volante mientras su príncipe se liaba algún porro de a saber qué... Empezaba a temer por mi vida, a diferencia de mi primo, que llevaba un pedo que no se aclaraba y aún no habíamos llegado. Lo curioso era que excepto yo, nadie más llevaba cinturón. Cuando me pregunté me contestaron como si yo fuera gilipollas "es que primooooh no somos inmortales amos a palmarla algun dia sabesh y pa eso pos vamos comodos en el coche que coño"...

...

Llegamos a un polígono. Tras callejear un poco por dentro y ver a multitud de gente bebiendo con los coches aparcados y la música al máximo, paramos en la puerta de una nave. Allí habían cerca de diez personas. Desde el principio supe que eran los amigos de mi primo. Al bajar del coche el sonido de los coches de los amigos de mi primo me ensordeció. "Flamenkito del rico premoh" me dijo uno.

Estuvimos cerca de dos horas bebiendo. El único que iba con pantalones vaqueros era yo. Los demás en chándal y el pijama por debajo. Las chicas iban desnudas excepto por un tup y una minifalda y los piercings, claro.

Al final decidieron ir a los pubs y garitos a tomar algo. Llegamos a uno que ya sólo por el hecho de que los guardaespaldas fueran musulmanes me intranquilizó. Entramos. Reguetón ( o como se escriba). Las chicas del grupo comenzaron a chillar como locas. "NUESTRA CANSION UUUUUUUUUUUH GATA MALA EEYEEE". Los chicos se centraron en una máquina de puñetazos que había. Sí, de lo más normal.

Estuvieron cerca de una hora discutiendo acerca de como hay que pegarle y otra hora metiendo monedas y dándole.

Mi primo se me acercó varias veces para advertirme de como actuar. Me informó de los chungos del barrio que se encontraban en aquel momento en el garito. Se les reconocía porque todos iban con un sombrero blanco y chándal. Si se acercaban por mi lado, debía meter las manos en los bolsillos y mirar al suelo. Si me tocaban o se chocaban contra mí, debía pedirles perdón, y si seguían queriendo pelea, debería correr.

Estuve toda la puta noche con los cojones en la garganta. Y con las manos en los bolsillos...

Al final se aburrieron y optaron por ir a otro garito. Pero nunca llegamos. Mi primo le vomitó sin querer a un chaval que pasaba por su lado en la calle. Y casi hay bronca de no ser por un amigo de mi primo que le noqueó dándole un puñetazo por la espalda y el chaval asustado huyó.

La noche acabó mal. Todos estaban borrachos y las chicas con hipotermia. Volvimos a casa. Mi primo en el coche de su colega, y yo en autobús. Mi primo no llegó hasta el mediodía del día siguiente.

Neil.

Púdrete

Hola, soy el Señor T. Al igual que el año pasado, Neil se ha despedido del 2010 pocos días antes de su fin. Un año digno de ser mencionado...y olvidado. Así pues, seguiré el ejemplo de mi compañero.

Junto al nacimiento del año, muchas puertas y esperanzas se abrían en mi camino. La mayoría de edad estaba a punto de cambiar mi vida, un cambio más que radical se avecinaba en el horizonte con mi mudanza a la capital y yo me encontraba asombrosamente optimista ante tales expectativas.
Nada más alejado de la realidad.
Los primeros meses se antojaron cómodos y pasaron fugaces, como siempre pasa con las cosas buenas. Pero poco a poco, el oleaje que erosionaba el año, ganaba fuerza. Una fuerza que a partir de verano adquirió magnitudes mastodónticas con las cuales es imposible combatir. La situación familiar, totalmente insostenible, estaba (y lo sigue estando) a punto de destruir la difícil y frágil convivencia en lo que cualquier persona consideraría su hogar. Evidentemente yo no. Pero eso es algo a lo que estaba relativamente acostumbrado y en otro caso no lo habría mencionado.
Sin embargo, unos resultados académicos mas bien mediocres me obligaron a decidir retrasar mi ingreso universitario un año más, pues así mantendría un margen de error muy amplio y aseguraría mis intereses.
Por otro lado, gente a los que consideramos nuestros semejantes, miembros del grupo, comenzaron a tener un comportamiento intolerable, ni siquiera con desconocidos. Parece ser que no eramos bastante "guays". Se ve que los universitarios "molan" más. Así que volvimos a ser cuatro. El tridente original. Esto fue algo que me hirió profundamente, pues yo había depositado mi confianza total en ellos, para que estos después la pisotearan cual cucaracha correteando por la cocina. En fin, otro recuerdo más a una caja directa al fondo del océano.

Pero ahora, el año agoniza, y no puedo hacer más que mofarme. El tiempo está a punto de dar a luz a un 2011 que acecho desde las sombras, con curiosidad, pero este no me pillará desprevenido. Esta vez, el implacable oleaje soy yo, y no voy a parar hasta verlo caer. Prepárate 2011, pues desearas no haber llegado.

Sólo me queda una cosa más que decirle al 2010... Púdrete en el infierno.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

De los últimos.

Quedan dos días para que acabe el año. Dos días más o dos días menos. Así que apuro estos últimos días para disfrutar al máximo del buen sabor de boca que me ha dejado el 2010.

Siempre lo recordaré como el año en el que por fin, cerré muchas puertas. He dejado atrás largos ciclos de mi vida.

Para empezar, me despedí del instituto para dar el salto a la universidad. Luego estuve con la chica de la que estaba enamorado desde hacía dos años.

Evidentemente he perdido. Sobre todo a gente que pensaba que era importante en mi vida. Pero pasa el tiempo, y los mismos seguimos juntos. Sí, ya sabéis; Señor T, Erre, Jota y un humilde servidor.

Tal vez la mayor lección que me haya dado este año es que las personas, en su mayoría no son tan buena gente. Que no te puedes fiar de nadie y de que, sobre todo, los que realmente van a estar a tu lado siempre son los tuyos, tu familia, tus hermanos. Por eso estoy orgulloso de seguir siendo cuatro. Vendrán nuevos y se irán. Tal vez, pero no es que seamos demasiados selectos. Sino que somos completamente perfectos. Y eso, amigos, no está al alcance de todos.

Y este viernes, nochevieja. Un día simbólico para nosotros para celebrar el fin de año. Juntos, por supuesto.

Neil

Palabra de Neil.

No es que sea especialmente supersticioso. Pero hoy tengo la sensación de algo grande va a suceder. Es extraño. Es una brisa de aire potable que me vuelca hacia atrás. Me rondan varias palabras por la cabeza. Sacrificio, esfuerzo, superación. No puedo evitar mirar por encima del hombro. Y me siento realmente guapo. Es un día diferente.

Es un día de estos en los que te comes el mundo. Y es que joder, es así. Creo fervientemente en la capacidad incomprendida del ser humano. El superlativo esfuerzo al que podemos llegar, y al que pocas veces llegamos. Porque no se trata de tener para hacer. Sino de creer para actuar. Las grandes revoluciones, las grandes gestas de la historia comenzaron como ideas que nacían en la mente de un ser humano más.

El problema de hoy en día no es más que una cuestión de autoconfianza, de ego, de autoestima. Hemos perdido la luz. No nos vemos capaces de cambiar el mundo. Aceptamos con sumisión nuestra realidad esperando con impaciencia que por suerte o magia, algún día seamos estrellas del rock, abogados, futbolistas o astronautas. Nuestro puño hace tiempo que dejó de tener significado.

En el metro, en el tren, en el autobús, en el tranvía veo sus caras. Miles de historias, un millón de vidas, pero los mismos ojos. Ojos de cansancio y de hastío. De cotidianidad y de costumbre. Nadie me llama la atención. Ni entre ellos llaman la atención. Están. Son un número de DNI. Una cifra. Y poco más.

¿Pero y si...?

No, da igual.

Pero... qué coño, ¿y si creyéramos de verdad? ¿Y si tuviéramos fe de verdad? Pero en nosotros. Y si sacáramos pecho y abriéramos los ojos, ¿qué pasaría? Estoy convencido de que hay gente así. Pecar de prepotencia. Tal vez, tal vez sea prepotencia lo que algunos hacen. Pero, por definición, prepotente es aquel que consciente de su poder, abusa de él. Una cosa es hacer el tonto y creer que es alguien que no es. No hablo de esos mierdas, teniendo en cuenta la quinta definición de la RAE de mierda. Hablo de la gente que lucha, que se esfuerza y que como consecuencia lógica logra el éxito. Para mí, son dioses. Porque son diferentes. Y es que, conformes o no con su vida, la han cambiado a base de trabajo. Y si luego son prepotentes, mejor. Porque para serlo, primero hay que tener poder. Hay que conseguirlo. Ganarlo.

Y tú dirás suerte. Tal vez. Nadie se hace el camino sin suerte como dice la canción. Pero también soy partidario de que existen más cosas. Menos y menos es más. Quiero decir que el éxito no es sólo cuestión de suerte. Sino que también es un poco de espíritu de superación, un poco de curro, de ganas, de ambición, de carisma tal vez... pero sobre todo de creencia. De creer en uno mismo. A muerte. De descubrir que querer es poder y que siempre hay que venirse arriba. Pase lo que pase.

Me canso de repetirlo, no es cuestión de ver para creer. Sino de creer para ver.

Ya lo habréis visto por la tele, pero es que es genial la frasecita de los cojones... Ahí va. Y quedáos con la copla porque dice mucho en poco. Reitero, menos y menos es más.

A los que dudan: Sé la luz que dicen que hemos perdido.

Neil.

jueves, 23 de diciembre de 2010

DIA 479

Hola, soy el Señor T. ¿Alguna vez habéis tenido la sensación de que es el momento de dejar tu actual vida atrás y comenzar de nuevo, en otro lugar? ¿Lo habéis hecho?
Cuando das un cambio de ese tipo en tu vida, al principio parece genial ¿verdad? Pero con el tiempo uno se da cuenta de que no es así. Quién no se acuerda de cuando empezó secundaria. El instituto. Muchísima gente nueva a la que conocer y con la que compartir nuevas experiencias. El primer cigarrillo. Las primeras pellas. Se nos abrió un mundo tan grande, y fantástico que no quisimos mirar atrás.
Pero tras un tiempo, te giras, y piensas.
Piensas
Piensas
Piensas
Y te das cuenta de que echas de menos tu antiguo Yo. Tus amigos de toda la vida. Tu forma de ver las cosas. Tus aventuras pasadas. Dejaste atrás algo tan especial que, aun dentro del atractivo camino que has tomado, no puedes evitar querer volver. Y muchas veces no puedes, ya que inconscientemente estas levantando muros tras de ti.
Y te desesperas. Tratas de hacer caer el muro. Y sabes que no vas a poder.





Sin embargo, yo me giré a tiempo, y así se formó WeekendWars. Nos dimos cuenta, que amigos, los verdaderos amigos, y los que no vas a perder son tus amigos de siempre. En el camino surgirán tentaciones, cada cual más irresistible, pero no tengo ninguna duda que aquellos niños de 4 años que se conocieron en el colegio, algún día se reunirán tras haber pasado décadas juntos, y recordarán, sin poder dar un paso más, el sinfín de acontecimientos salvados, juntos.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Fijaos qué bien

Hola, soy el Señor T. Estoy actualizando desde el Starbucks.
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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Un espejo, un pensamiento y una realidad.

Y ahora sólo me quedas tú.

A decir verdad, tengo la sensación, hoy más que nunca, de que sólo has estado tú. Y de que siempre estarás tú.

Es triste reconocerlo. Pero peor es vivirlo.

Veo en en mi mente, como si se tratara de un álbum de fotos, imágenes de mis seres más queridos. Momentos inolvidables, anécdotas inenarrables, miradas fugaces y gestos de complicidad.

Todo eso que ya no tengo.

Y no es que lo haya perdido, es que ellos se han ido. Porque han querido. Y como han querido.

Al final llega un momento en el que nadie es imprescindible en tu vida. Que todos acabarán por alejarse de ti. Que personas en las que confiabas, personas en las que creías, personas a las que querías se irán. Para no volver a tu lado. Y de la forma más vil posible; traicionándote.

Momentos como éste me da por pensar que tal vez el ser humano sí sea perfecto. Verdaderas máquinas capaces de olvidar sus sentimientos con el fin de beneficiarse a ellos mismos. O por hacer daño. O, simplemente, por diversión.

Que todo es pasajero y nada duradero, dicen. Sí, puede ser. Qué coño, estoy seguro. Porque no entiendo como una persona con la que has pasado los mejores momentos de tu vida, con la que lo has vivido todo, con la que te juraste amor eterno, es capaz de abandonarte sin más.

O amigos, ¿amigos?, que desaparecen. No sin antes demostrarte que perdiste el tiempo confesándoles tus más profundos secretos. Dejando claro que sólo te necesitaban por la conveniencia.

Una mierda. Todo es una mierda cuando te das cuenta de esta realidad constante.

La incertidumbre lleva acosándome varias noches. ¿Cuánto tiempo me queda para disfrutar de los que aún están conmigo? No sé...

Sólo estoy seguro de que únicamente te tengo a ti. A la imagen que veo en ese espejo. Sólo me tengo a mí. Sólo nos tenemos a nostros.

Neil.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Esta es y será tu vida.

Naces, creces y en el colegio o en el instituto te hacen unas cuantas putadas que no olvidarás en toda tu perra vida. Luego empiezas a tratar de definirte como persona, a tratar de ser la hostia pero con el tiempo ves que sólo eres tú mismo y no dejas de decepcionarte y descubrir nuevas limitaciones.

Un día te miras al espejo y ya eres adulto, has dejado de ser un chico prometedor para convertirte en alguien normal y ordinario, como ya no has destacado jamás destacarás, ya no eres especial.

Consigues un trabajo de mierda con sueldo de mileurista, tu familia te felicita como si fuera un milagro, te dices a ti mismo que es solo temporal y pasan los años. Una mañana te das cuenta de que esta es tu vida y de que el resto tampoco va a ser nada especial.

Te coges unos días libres, viajas un poco, ves destinos turísticos llenos de japoneses y anglosajones colorados con ropa de aventurero. Solo te sirve para darte cuenta de la vida que no puedes permitirte y regresas al trabajo, a mantener la productividad alta y poder pagar el nivel de vida mínimamente soportable que llevas.

Una mujer, ni guapa ni fea, igual de desesperada que tú, se te arrima con desgana dispuesta a concebir a tus hijos, de vez en cuando tiene un inmenso y desproporcionado rebote con alguna chorrada y concluyes que está tremendamente frustrada. No te abandonará jamás porque ya pasa de los 35 y no puede aspirar a nada mejor.
Siempre te compara con algún novio que tuvo y te hace ver que nunca fuiste su primera opción, con el tiempo su voz es como el zumbido del aire acondicionado para tí.

Una tarde, al salir del mismo trabajo aburrido y mal pagado en el que llevas atrapado media vida sientes un fuerte dolor en el brazo. Despiertas en el hospital y allí están tu mujer y dos decepcionantes hijos: una es un zorrón que come pollas a cambio de coca los sábados, el otro es un anormal obeso que dice que quiere tomarse un año sabático y dejar de estudiar. Todos lloran realmente preocupados pensando que palmabas.
El médico te dice que solo ha sido un susto, que no es nada serio, que hagas ejercicio y comas bien. Pero aún así todas las navidades rememoras el asunto en plena cena y la parienta llora.

Llegas a una edad avanzada, notas que el mundo ya te ha dejado atrás. La tecnología te supera, la gente es rara, las noticias te escandalizan y salir fuera te asusta. Miras por la ventana durante horas y te das cuenta de la puta verdad: Lo mas emocionante que te ha pasado en la vida ha sido ir al estreno de “El señor de los Anillos” o acabarte el “Shadow of the Colossus” en la Play.

Nunca has hecho nada excepcional, nunca has sido un héroe para nadie, tus palabras u opiniones nunca han sido escuchadas, tu existencia en este mundo ha pasado completamente inadvertida salvo por la contaminante huella de carbono fruto de tu existencia consumista.

Esta será tu vida a grandes rasgos, o la tuya, o la tuya, da igual quién lea esto. Es una verdad inapelable, matemática. Tratarás de huir de esto viviendo experiencias límite, tomando drogas, desmadrando con el coche, pero nada te apartará de este camino que ya está trazado.

Desmentidlo.

viernes, 26 de noviembre de 2010

DIA 454

Hola, soy el Señor T. Después de dos largos meses sin que el el mundo mereciera mi retorno a nuestros artículos virtuales, me he visto obligado a volver a plasmar cada uno de mis siniestros pensamientos. Y es que a partir del final del verano mis expectativas eran de unos nueve meses de tranquilidad y paz interior, justo lo contrario de lo que realmente existe en mi vida. Apenas han transcurrido tres meses desde entonces, pero me está pareciendo una eternidad. La demagogia, desconfianza o la simple duda ante todo, son hechos que no hacen mas que atormentarme cada día. Veo como todos los cimientos de mi carácter y forma de ser empiezan a desmoronarse cada vez mas rápido, después de haber cometido errores(sabiendo en qué me metía) cuyas consecuencias creía surrealistas, y que ahora están haciendo acto de presencia en todo su esplendor. Pero lo que realmente puede conmigo es mi incapacidad de controlar esta situación. Lo único que puedo hacer es desviar un poco el trayecto, cual árbol que con sus ramas corta el viento para que después siga su curso como si nada se hubiera interpuesto en su camino. Pero al final, parece que las cosas no van a tener remedio, y no habrá más opción que reconstruirlo todo.
Ciertamente, hay cosas que sí animo a que caigan, aspectos en mi vida relacionados con ineptos, los cuales no hacen más que emponzoñarme la mente, pero otros de los cuales no quiero separarme ya que son la base de mi tranquilidad y capacidad de mantener la compostura ante viento y marea, tal como WeekendWars entre otros, que se sentirán aludidos al leer esto. Y por ellos voy a darlo todo, absolutamente todo, aunque me deje la piel y la mente en ello. Pues hay cosas que, por mantenerlas, vale la pena perderlo todo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

El que quiera entender que entienda.

El olor a café, las primeras pinceladas de luz de la mañana y la sensación de vacío en la cama consiguen que me despierte.

Te escucho tararear al fondo del pasillo. Sonrío inconscientemente. Supongo que es una buena manera de empezar el día.

Me deseas los buenos días junto con un cálido beso. Me recuerdas, al tiempo, que no debo perder ni un segundo en arreglarme para la ocasión. Entre carcajadas bromeas con mi barba de tres días y me piropeas diciendo que estoy mejor sin ella.

Tú mientras tanto continúas tarareando y cocinando el desayuno.

El agua caliente me relaja más de lo habitual. Estaba nervioso. No siempre es fácil tomar una decisión de ese calibre, y menos aún resulta comunicársela a tus seres más queridos.

A pesar de la cantidad de tonterías que se dicen al respecto. A pesar de la cantidad de tópicos y de falso apoyo incondicional que unos cuantos intentan reflejar por las televisiones privadas, la verdad es que todo sigue igual que hace treinta años. Que le pase a los demás es indiferente. Que te afecte a ti directamente, es un palo. Y de los gordos.

Salgo de la ducha pensativo. Me siento en la cama, aparentemente cansado. No había dormido bien aquella noche.

Tu voz entrando por la habitación me anima. Llevas algo entre las manos. Es una corbata nueva. Dices que me la compraste adrede para el momento. Es bonita, la verdad. Sin mediar palabra, te doy un abrazo. Más que un gesto cariñoso es una súplica de apoyo. Ambos estamos como flanes.

Sabes que todo irá bien, intentas tranquilizarme. No me salen las palabras para agredecerte tu optimismo.

Observo fijamente el espejo mientras me abrocho la camisa.

Siempre he pensado que pasar de la opinión de los demás es una postura difícil. También por eso he pensado siempre que era imposible. Y aquel era un claro ejemplo. La opinión del resto no nos iba a dar igual. Nos iba a afectar mucho.

En el coche nos invade el silencio. El trayecto se hace pesado. Pero al final llegamos.

La voz de mi madre por el telefonillo me recuerda a la cantidad de veces que de crío estuve esperando a que ella me abriera en ese portal.

En el ascensor me atraes hacia ti. Me besas y me abrazas. Me dices que pase lo que pase, siempre estarás conmigo.


En honor a B.P.

lunes, 11 de octubre de 2010

Eh vosotros

Hola, soy el Señor T. Tan solo quería desearos que sobrevivierais a vuestros hijos, un placer de la vida oye.

domingo, 10 de octubre de 2010

Novedades.

Esperaba a SeñorT en un portal, rezagado del viento. Era una tarde fría. Las nubes oscuras presagiaban la llegada de una gran tormenta. Al sur, no muy lejos de donde yo me encontraba y donde las calles acaban dando lugar a una preciosa vista de las montañas que rodean la ciudad, relámpagos y truenos comenzaban a verse.

SeñorT apareció espoleando su moto con su chupa de cuero y ese aire de viejo rockero que le caracteriza. La verdad es que ha sido una semana muy dura para mí. Mi mundo en la Gran Ciudad y mi relación con mi pareja se ha terminado. Han sido siete días intensos en los que SeñorT y los demás miembros del TRIDENTE me han apoyado.

Me sorprendió verle en moto. Que yo supiera no había planes de ir a ningún sitio especial. Sin que yo articulara palabra y, supongo que en una demostración más de complicidad telepática, SeñorT me lanzó un casco. "Vamos a Marx". Marx es un pequeñísimo pueblo que se encuentra en medio de la montaña más alta de la comarca. "Necesitamos despejarnos un poco".

Me subí a la moto. Ambos contemplamos el panorama. Las montañas tenían un aspecto siniestro. Niebla y oscuridad se cernían sobre ellas. "Vamos hacia la tormenta" me dijo SeñorT encendiendo el motor. "Vamos" susurré mientras me ajustaba el casco.

Después de una semana abrumadora en la que había perdido mucho, los latigazos del viento golpeando mi cara mientras subíamos por las sinuosas carreteras de la montaña me hacían sentirme libre. Muy libre. Y vivo. SeñorT me conoce a la perfección. Sabe exáctamente qué necesito en cada momento.

Una vez arriba, sentí tranquilidad. Algo que me ha faltado desde hacía mucho. Además, teníamos con nosotros un viejo miembro de WkW: Satán. Era un placer volver a tenerle en nuestras filas dándonos luz y calor.

Ahora que todo ha cambiado siento que debo volver a empezar. Tengo la sensación de que me paso la mayor parte del tiempo empezando de cero, con miles de proyectos por acabar.

Pero, es hora de volver. De llegar al 100% a una de las noches más espectaculares de la historia de WkW.

Sólo quedan 21 días para que volváis a pasar miedo.

Neil.

sábado, 2 de octubre de 2010

Arriba.

Parece ser que últimamente mi palabra no sirve de nada y que, por alguna extraña razón, ciertas personas necesitan confirmar aquello que en su día conté. Parece ser que se está dudando de mí y que se está hablando y mucho por detrás.

No es importante. Porque como habréis comprobado quedando con esa persona y preguntando por mí es que yo decía la verdad.

Aún así, no necesito demostrarle nada a nadie. Lo que he conseguido y lo que conseguiré no es más que el fruto de la constancia y las ganas de ser mejor.

Vosotros ahora estáis abajo. Os miro con suficiencia por encima del hombro. No os necesito.

Esto sólo ha conseguido despertar una parte olvidada de mí.

Neil y su Lado Oscuro se reencuentran.

Y recordad, vuestro amor me hace fuerte. Pero vuestro odio me hace IMPARABLE.


N.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Para ti.

Pensar en ti es menos difícil que respirar. Y respirar se torna imposible cuando estoy a tu lado. Tengo la sensación de que el mundo es insignificante cuando estoy contigo. De que, nada es seguro y todo es posible. Que los problemas no son problemas si los comparto contigo. Y que la felicidad es eso que siento cuando huelo, por accidente, el aroma que tu cuerpo regala al ambiente.
Observaría durante horas cada centímetro de tu piel. Escucharía tu voz, disfrutaría con cada movimiento y sonreiría con cada sonrisa tuya. Porque si tú, yo.

Ya no es un capricho. Ni siquiera pura atracción. Se trata de algo vital. Quiero decir que te necesito. Que te necesito para vivir. Que necesito tu presencia y tu melódica risa para sobrevivir. Que mis pulmones se nutren de tus suspiros. Y que yo me alimento de tu mirada. Porque mantener contacto visual contigo es lo más alucinante que jamás viviré. Esa sensación de saber que te estoy mirando a los ojos y que tú me devuelves la mirada, que tú me estás mirando, es inefable. Es inefable porque siento que, por un instante, yo soy el centro de tu mundo. Como tú lo llevas siendo desde incluso antes de que nos conociéramos. Porque realmente te he estado buscando siempre. Porque sé que, por mucho que pase el tiempo, tu firma en mi corazón es inexorable. Y porque no soy valiente para decirte todo esto en la cara. Y es que me resulta imposible concentrarme contigo. Me pongo nervioso. Yo, que presumo de ser un tío de palabra fácil.

No sé cuanto durará esto. Lo nuestro, digo. Pero lo que tengo claro es que nunca, nunca, nunca te voy a olvidar. Porque nunca llegarás a imaginarte lo importante que eres para mí. Porque a veces tengo incluso miedo de lo que siento por ti. Siempre estoy con el ojo derecho fijo en el calendario de mi habitación, trazando inconscientemente cruces en los días a medidad que éstos pasan. Porque la eternidad es eso que existe hasta que te veo. Hasta que tu cuerpo entra en contacto con el mío, de nuevo.

Y ni siquiera sé qué hacer para devolverte todo lo que tú significas para mí. No sé cómo hacer para hacerte, aunque sea, la mitad de feliz de lo que tú me lo haces a mí. Escribir esto puede que no sirva de nada. Más que para reafirmar mi teoría. Sí, ya sabes, la de que estoy incondicional e irrevocablemente enamorado de ti.

A veces sueño con tener poderes. ¿Quién no? Yo tengo claro el mío. Me encantaría volar. Poder aparecer en tu cuarto por la noche y simplemente ver como duermes. Acariciarte el pelo toda la noche. Y darte la mano cuando tuvieras pesadillas. Con eso yo sería feliz.

Sólo Dios sabe lo que yo he llorado por ti. Lo que sufrido. Lo que he soportado. Sólo por estar contigo. Sólo Él sabe lo que me ha costado asimilar que esto estaba prohibido. Que no podía ser. Pero, estoy orgulloso de mí. Porque, hasta ahora, siempre he ganado yo. Quiero decir que, pasa el tiempo, y tú sigues conmigo. Y yo contigo.

Y, aunque todo cambie y nuestras vidas se separen. Y, aunque nunca más vuelva a reír contigo, a soñar contigo, a llorar contigo, a hablar contigo o simplemente a estar en silencio contigo... quiero decirte que lo siento. Siento haberme pasado la mayor parte de toda nuestra historia diciéndote cosas que no eran importantes o hablando de cosas triviales. Siento haber mantenido conversaciones tontas o incluso haber discutido. Siento todo esto porque ahora, en momentos así, me he dado cuenta de que nunca he sido capaz de decirte lo que verdad me importa a mí. He intentado decírtelo sutilmente. Muestras de cariño nunca han faltado por mi parte. Pero sí lo realmente relevante.

Así que, así, sencillamente, aquí y ahora, quiero decirte que te quiero. Con todo mi corazón, te quiero.

Neil.

jueves, 23 de septiembre de 2010

DIA 391

Hola, soy el Señor T. Fijaos, día 391 ya. Quién diría cuando empezamos con este proyecto que duraría tanto. Por supuesto, vosotros no. Pero bueno eso no es el tema. El quid de hoy es que ya es Septiembre, y lo que eso conlleva: nueva temporada para WeekendWars. Con dos miembros del tridente fuera de la ciudad, nuestro reinado de terror nunca ha tenido una escusa mejor para extenderse. Aun así, nuestro territorio original no se librará de nuestros constantes sabotajes a la paz y tranquilidad; de eso nada.
Además, poco a poco, y sin darnos cuenta, un nuevo compañero aparece tras la cortina de humo que nos separa del gentío. Sin proponérnoslo, nos dimos cuenta de que aquel que nos acompañaba a veces, y sin llamar la atención, comparte con nosotros mucho más de lo que parece. Aunque todavía no puedo anunciar una nueva incorporación. No podemos cometer el mismo error más veces.
Por otro lado y retornando a vosotros, ineptos, hoy he tenido un día de lo más irritante. Encima que hago el favor de acudir a las aulas para hacer creer a la "sociedad" que su sistema funciona, tengo que aguantar que el cuerpo de seguridad pública me trate como a un cualquiera en la puerta del centro. ¿Pero qué coño os habéis creído? Y no habiendo suficiente con eso, he tenido que soportar un riguroso y completo examen del grupo y mi coche más tarde. La guardia civil buscaba estupefacientes, inexistentes, pero los buscaba. Alrededor de media hora, hemos estado parados mientras nos rebuscaban uno a uno, entre nuestras pertenencias, y por posibles escondrijos del coche. Pero, lo que sin duda ha sido la gota que colma el vaso, ha sido su tono de "os hemos pillado, hijos de puta". En serio, algún día, habré concentrado tanto poder gracias a mi evidente superioridad, que lo utilizaré para aplastaros y exterminaros a todos.
No deseo más que vuestra muerte.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Vosotros jugáis. Yo pongo el fuego.

Nada es como uno piensa. Y pocas veces las cosas suelen suceder tal y cómo uno planea. Pero lo peor de todo es que la mayoría de los casos tienes que aceptar que "te has equivocado". No sin escuchar de más un "te lo dije". Supongo que en mi caso, lo que me está pasando últimamente es algo que antes o después ocurriría.

Tengo una virtud. Tras mucho tiempo lo he aceptado. Sé que desprendo confianza. La gente suele confiar en mí con facilidad. Pero tengo un defecto asociado a esto. Yo confío mucho también en la gente. Y luego me pasan cosas como éstas.

La gente me mira raro cuando intento solucionar las cosas con fuego.
Pero es que hay veces que no me dejan otra opción.

PRÓXIMAMENTE:

Por Neil. :D

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ante las puertas.

Supongo que, después de todo, resulta difícil no mirar atrás. Me he pasado la mayor parte de mi vida esperando este momento. Un futuro. Deseando acabar con la rutina. Con "lo de siempre". La misma gente, los mismos lugares, la misma monotonía.

Lo ves como algo lejano. Muy lejano. Dices, autoconvenciéndote, que aún queda bastante para verte en una situación similar. Para preocuparte lo suficiente por algo que tardará en llegar. Y mientras tanto dejas que, por inercia, el tiempo te consuma. Que haga su trabajo. A veces nos olvidamos de disfrutar del momento porque anhelamos con impaciencia, con fervor, que el presente se vaya rápido. Que lo queremos aún no ha llegado.

Y ahora estoy en las puertas. Unas puertas, muy grandes, que se encuentran en la frontera. Una frontera que separa mi presente de mi futuro. Unas puertas que, automáticamente, convertirán tu presente en tu pasado y tu futuro en tu presente. El paso es sencillo. Avanzar. Pero, existe una condición que debo asumir. Tras atravesarlas, se cerrarán.

Darán por finalizado el camino. Jamás podré volver atrás. Al punto de partida. Mis recuerdos será lo único que me asegurarán un pasado. Que he tenido un pasado. Porque ya no volveré.

Quién sabe lo que se esconde tras ellas. Un conjunto de sensaciones, seguro. Buenas, malas. Pero sensaciones, emociones al fin y al cabo.

Una parte de mí me invita a cruzar la frontera sin pensar. Empezar de cero. Olvidar "el atrás". "Si has llegado hasta aquí no es para que te detengas en el último momento".

Pero... es que es un gran paso, me consuelo por otro lado. Y realmente lo es. La realidad de estas palabras me abruman. No se trata de tirar el envoltorio de un chicle y olvidarte. Ni tampoco cambiar de coche. Ni siquiera es equiparable a la sensación de romper con tu pareja. Se trata de un cambio de vida. Un cambio de vida radical.

Alejado de tu familia, de tus conocidos, de tus logros, de tu vida, al fin y al cabo. Porque, a priori, tengo más que perder que de ganar. Y porque nadie me asegura el éxito. Y porque nadie me asegura siquiera una tregua. O quizá mejor, una trinchera. Porque nadie me asegura absolutamente nada. Perdido, en la deriva de un nuevo océano, esperando a la tormenta perfecta para salir victorioso de ella.

Pero a veces me armo de valor y miro a esas grandes puertas. Y miro hacia atrás.
Y pienso, como lo haría Gandhi, que lo que hagas en la vida será insignificante, pero que es muy importante que lo hagas, porque al fin y al cabo, nadie lo va a hacer por ti.

Creo que las casualidades no existen. Y que si, por fin, después de todo, he llegado al punto de inflexión más importante de mi vida es por algo. Porque tenía que llegar. De una manera u otra. No voy a entrar en si ha sido elegante o efectiva. Aquí estoy y la realidad es ésta.

Porque creo que ha llegado el momento de enterrar una pequeña parte de mí y de descubrir una nueva. Porque creo que es el momento idóneo de mirar hacia adelante y de no lamentarse por lo que quedará atrás.

Y porque sé que no lo pierdo todo. Pues miro a un lado y a otro y junto a mí veo caras familiares. Mis hermanos están a mi lado.

¿Sabéis lo que pienso? Que esa no es nuestra filosofía. La filosofía de WkW. No somos así. Nos cuesta mucho pasar desapercibidos. ¿Acaso esta será una ocasión excepcional? Permitidme que sonría irónicamente.

No.

Vamos a cruzar esas putas puertas no sin antes quemar el jodido camino que nos ha llevado a ellas. Vamos a cruzar esas putas puertas no sin antes dejar tatuado en ellas un enome fénix sosteniendo un tridente.

Y sí. Las malditas puertas desearán no habernos dejado pasar.

Porque no pensamos en lo que nos espera...
Sino en lo que os espera.


Neil.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Nuevos tiempos.

Los grandes edificios contaminan el firmamento. Me abro camino entre las centenares de personas que inundan la estación de metro, observando en sus caras, las miles de historias que sus vidas guardan. El ruido, las prisas. Elementos nuevos para mí que me golpean violentamente con el fin de que me acostumbre los más rápido posible a esta nueva situación.

Sabía que esto iba a llegar. Pero por mucho que intentes asimilarlo a priori siempre resulta imposible no sorprenderte ante tal realidad.

Al fondo de la calle lo encuentro. Nuestro nuevo refugio. Las escaleras dejan de ser un impedimento para mis maltrechas rodillas debido al éxtasis del momento. La cerradura se funde con la llave seguido de un elegante movimiento de muñeca.

Recorro el pasillo, inquieto. No son nervios, sino incertidumbre. Qué extraño.

Una máscara de payaso interfiere en mi trayecto. "Están aquí" pienso para mí esbozando una sonrisa.

Y sí. Están ahí. El olor a alcohol, el humo de los cigarrillos y la sensación de entrar en una atmósfera totalmente familiar para mí desencadenan una lluvia de recuerdos que mueren en mi mente no sin antes sentir nostalgia.

Abro la puerta del salón.

Mis amigos, mis compañeros, mis hermanos. WeekendWars.

"Ya estamos todos" dice Señor T.

"Que comience la aventura" sentencia Error de Sintaxys.

Ha llegado la hora de enfrentarnos a nuestro futuro. Otro lugar, otra vida, otra historia. Pero los mismos protagonistas. Y las mismas ganas multiplicadas por mil.

Bienvenidos a una nueva era.

WeekendWars
2010 - 2011

miércoles, 11 de agosto de 2010

Neil.

Sigo aquí. No lo olvidéis nunca. NUNCA.

jueves, 29 de julio de 2010

Hola hola

Hola, soy el Señor T. Sí, yo. Lo se, demasiadas emociones en un momento. ¿Me echabais de menos, ineptos? Hacía meses que no me dejaba caer por aqui. Sin embargo, Neil si que ha escrito de vez en cuando, menos mal. Tenia cosas más importantes a las que dedicarme, qué quereis. Supongo que habeis leido que WeekendWars cuenta con dos miembros más. Qué bien. Han pasado tantísimas cosas durante este tiempo ausente... pero no me apetece contar nada, ya bien por pereza, o porque se que no serviría de nada. A todo eso, creo que voy a volver a escribir regularmente para plasmar nuestras experiencias.
Una nueva época de WeekendWars se abre y con ella, también la veda. Algunos de nosotros ya disponemos de vehículo donde transportar a la mayoría del grupo, asi que tened por seguro que extenderemos nuestro territorio por toda Valencia. Además, nuestra inminente entrada a nuestras respecivas universidades facilita todavia mas nuestro campo de manupulación de la sociedad. Algo simplemente sublime, y seguramente adictivo. Alumnos, profesores, sindicatos en general, etcétera, caeran tarde o temprano en nuestra tela de araña donde, sin siquiera saberlo, actuarán bajo nuestros ideales. Y así, al fin, sentiré que estoy ayudando a destruir esta sociedad, cuyos cimientos estan carcomidos desde hace demasiado, y a los que solo hay que darles un pequeño empujón para desmoronarlo todo. Y creedme, será un hundimiento épico.

miércoles, 16 de junio de 2010

H.

Fumarme un cigarro en el balcón de mi casa nunca había sido tan satisfactorio.
Aún recuerdo aquella noche.

Las calles gozaban de una gran salud, a pesar de las altas horas de la madrugada. La fiesta y los acontecimientos de los último días con motivo de celebración de las fiestas del barrio había conseguido atraer la atención gran parte de la ciudad. Yo estaba sentado en la silla de mi cuarto observando, fascinado, los fuegos artificiales. Y esperando. Esperándote a ti.

Me habías prometido que luego hablaríamos por el msn. Sabía que volverías, fueran los dos o las tres de la madrugada, ya no recuerdo. Porque tú jamás me has fallado. Y porque yo, por alguna extraña razón sin motivo aparente, necesitaba hablar contigo. Y es que, tras varios meses sin tener contacto, me inquietaba que quisieras hablar conmigo ese día. Precisamente ese día. Y conmigo.

Y entonces llegaste. Un breve " aki estoy" fue suficiente para que mi mundo comenzara a girar alrededor de una nueva estrella.

Por mi parte, era evidente que jamás conseguiría ocultar mis sentimientos hacia a ti. Y por tu parte, estabas decidida a dejar de evitarlos. La conversación fue larga y emotiva. Porque ambos lo sabíamos. El momento había llegado. Estar juntos.

Neil.

miércoles, 26 de mayo de 2010

FIn del camino.

Empiezas el camino como un proyecto con grandes expactativas.
El primer paso es firme, decidido, poderoso. Mantienes la mente fría, "nada ni nadie acabará conmigo hasta que no llegue al final". A tu derecha y a tu izquierda no hay nada. Oscuridad espacial. Sólo un camino. Un camino accidentado, con un relieve sinuoso. Los primeros kilómetros son agradables. Ninguna molestia y un aire totalmente puro abonado a ti.

Pero siempre que hay posibilidades de caerte, te caes. Y llega el primer palo. La primera caída. Te levantas sonríendo, empezabas a necesitar algo de motivación, ya sabes eso de que la autodestrucción conlleva evolución.

Sin embargo, las comisuras de tus labios adquieren una nueva disposición. Una nueva caída.

Y entonces, toda tu ilusión, tus esperanzas, se derrumban.

Los meses comienzan a pasar lenta, muy lentamente. El dolor cada vez es mayor. El abatimiento, la apatía, síntomas de tu deterioro. Cada vez te es más difícil levantarte. Cada vez pasas más tiempo en el suelo tras una caída.

El peor mal de la aventura es tu guerra espiritual. Te sientes irrevocablemente solo. No escuchas ninguna voz de ánimo, de apoyo. Todo sigue oscuro. En cambio, la atmósfera está contaminada. Tu respiración se dificulta con cada esfuerzo en avanazar un centímetro más.

Y lloras.
Y te arrodillas.
Golpeas con violencia el terreno
rompiéndote los nudillos
y miras al cielo
buscando cobijo.
Pues te quieres morir.
Súbitamente.
Pero nadie te tiende la mano.
La decisión está tomada. Rendirse. A la mierda los sueños, a la mierda los objetivos. Esto es demasiado para ti.
Escuchas un ruido. Seguidamente unas gotas de lluvia mueren en tu cabello.
Un relámpago a varios metros por delante de ti, ilumina el camino. Y ves a tus seres queridos. Te están esperando. Es el fin del camino. No queda nada, pero debes llegar.
Un nuevo relámpago irrumpe, esta vez, en tu mente. Y te recuerda quién eres, por qué estás ahí. Un vendaval de recuerdos nublan tu mirada inundada de lágrimas y agua. Consigues verte a ti, 9 meses antes, preparado para enfrentarse al mayor reto de su vida. Una persona totalmente diferente a lo que el camino le había convertido. Has cambiado. La dificultad del trayecto te ha consumido como si fueras un simple cigarro.
Y ahora, por fin, consigues ver el final de todo.
Miras al frente, tomas aire. Te levantas. "Un paso más..."
RESISTIR ES VENCER.
Neil

miércoles, 19 de mayo de 2010

Nuevos miembros.

Bajo la tenue luz que ilumina la mesa del Pub Irlandés, WeekendWars bebe cerveza al ritmo que marcan nuestras carcajadas. Todo transcurre como de normal; un sentimiento inexorable de camaradería invade hasta el último alvéolo de nuestros pulmones mezclándose con el cálido humo de cada cigarrillo.

Sin embargo, contamos con la presencia de dos amigos más. Durante las últimas semanas nos han acompañado en nuestras aventuras de los Viernes, y aquella noche, sus gargantas estaban respondiendo soberanamente a la filosofía WkW.

Con la noche avanzada, y las horas transcurridas en el bar, WeekendWars nota que se siente muy a gusto con los dos compañeros. Les confíamos nuestros temores y debatimos nuestras incertidumbres.

Fugazmente, mi mirada se cruza con la de Señor T.
"WeekendWars está de enhorabuena" percibo en su sonrisa.

Viernes, 21 de Mayo, WeekendWars posiblemente gane oficialmente dos miembros. Para evitar decepciones como ocurrió con El Quinto Miembro, deberán jurar la Bíblia de WeekendWars y deberán cumplir una misión. El motivo no es más que la necesidad de que nos demuestren que están preparados para afrontar el reto, que podemos contar con ellos y que desde entonces nos considerarán hermanos.

Memorias de Weekend Wars.



viernes, 23 de abril de 2010

Feliz cumpleaños Jota.

Estoy realmente feliz. Jota cumple años, dieciocho.

Pero este cumpleaños es diferente al de los anteriores. Por lo que significa.



Ya no se trata de que vaya a ser mayor de edad, que sí, es importante, pero no será verdaderamente consciente de ello hasta pasados unos meses. Sino de que este cumpleaños en concreto, el de los dieciocho, es con el que soñábamos en segundo de la ESO. Imaginábamos un futuro muy lejano. Vernos en el último año de instituto, con una vida totalmente diferente y con muchísimas historias vividas suponía un camino demasiado largo como para pensar en su final.



Pero sí. Todos estos años han volado tras caerse de los calendarios.



Han sido seis años intensos. Conozco a gente desde hace mucho más tiempo pero con nadie tengo el buen rollo que tengo con Jota, así que supongo, que realmente nos deberemos conocer desde hace bastante.



Siendo sincero, escribir por aquí lo que pueda pensar respecto a Jota es inútil. No existen palabras suficientes en la lengua castellana como para quedarme a gusto tras describir la admiración que despierta en mi.

Por ello, las palabras sobran si él es consciente de que WkW está orgulloso de tenerle en nuestras filas y de que es y será insustituible.

Feliz cumpleaños, hermano.




WeekendWars.

martes, 20 de abril de 2010

Un año después.

Hace un año todo era distinto. Un día como hoy, un 20 de abril de 2009 me levantaba de la cama con el fin de aprovechar el último día de vacaciones de pascua. Había quedado con WkW por la noche para dar una vuelta por el pueblo de Erre.

Recuerdo que aún éramos cinco.

El día transcurrió tranquilo, sin sobresaltos. Nada me hacía presagiar que aquella noche todo fuera a cambiar.

Sí, hace un año exactamente de que WkW se enfrentara a su aventura más bizarra y trepidante que jamás hayamos vivido.

Así que hoy es un día especial.

sábado, 17 de abril de 2010

Detrás de tu ser.

Tus miradas, tus gestos o tus palabras significan demasiado para mí, después de todo. A veces me acercaría a ti y te pediría que jamás volvieras a separarte de mi piel. Que nunca más decidieras olvidarme.

No olvido nada, retrocedería a lo que no acabó. Y me duele pensar que para ti ya terminó la función, porque sé que no fue un final feliz.

Y ya que, no hago lo que digo, y no digo lo que hago, sé que ser valiente no es cuestión de suerte. No creo que esto sea amor, considerando amor como una palabra con definición denotativa. Es más bien otro sentimiento. Quiero ser imprescindible para ti. Que no sepas respirar sin mi. Que te cueste sostenerte sobre el suelo que yo no pisé. Que no me saques de tu corazón. Que jamás me vaya de tu mundo. Y que jamás vuelva a él.

Es una sensación extraña. Necesito que me desees. Y tú deseas que te necesite.

Quiero saber que no puedes vivir sin mí.
Quiero aceptar que yo sí puedo.

¿Por qué?



Neil.

sábado, 3 de abril de 2010

First.

Y entonces abres los ojos y mirás atrás.
Y te ríes del camino recorrido. Le das una patada a una piedra con ganas, muchas ganas. Y vuelves a sonreír.

Ya está.

Neil

jueves, 1 de abril de 2010

Decisión.



Si tuvieras una última oportunidad para ser todo aquello que quisiste ser ¿la aprovecharías o la dejarías pasar?

Mira, mis piernas flaquean, el sudor se expande por mi frente, siento escalofríos, me tiemblan las manos y sólo soy capaz de escuchar tu voz. Una y otra vez.

Tú. Tienes miedo. Y yo lo sé. No disfruto con ello, pero, ¿qué puedo hacer? Lucho por no pensar, por mantener mi mente en blanco. No quiero llorar, pero tus lágrimas son contagiosas. Y sigues hablando. A susurros. Me dices que me quieres, preguntas por qué lo hago, intentas que recuerde todo lo que hemos vivido juntos, hablas de los años que hemos pasado...

Yo te respondo con un puñetazo. Seguidamente te acaricio el pelo. "Yo te amo, princesa. Siempre me acordaré de lo que hemos vivido, de cuanto tiempo hemos estado juntos... pero el motivo por el cual hago esto tiene más valor que todo lo demás".

Y realmente lo tiene. Si no acabo con ella seguiré inundado de mierda. Jamás seré yo. Ella, me ha consumido. No soy nadie. Soy lo que ella quiere que sea. Cortar, distanciarnos, esa no es la solución. Porque volveré a ella. Siempre.

Porque la quiero. Porque es la mujer de mi vida. Porque con ella, todo. Pero, ¿qué es de mí? Hace tiempo que me olvidé de quién soy. Mi nombre ya no tiene sentido para mí. Me he centrado tanto en ella, en hacerla feliz, que ahora estoy solo. Con ella. Pero solo.

Yo tenía sueños, ¿sabes? Pero me olvidé de ellos en el primer instante en el que la conocí. Lo he dado todo por ella. Vendí mi alma y me follé a la esclavitud. Sé que ella me quiere. Pero ¿cuántos años de vida me queda? ¿Treinta, cuarenta? No puedo seguir así. Jamás seré quién quise ser si ella está viva. Porque como ya he dicho, esté donde esté, iré detrás de ella para amarla, adorarla. Mi diosa. Mi reina. Oh, mi princesa.

Tengo que salir de este bucle, no me juzgues hermano. Siempre se hace daño a quien se quiere ¿no? Esto debía ocurrir. Ella debe desaparecer. El problema es ella, por eso debe desaparecer...

¿O soy yo? ¿Realmente estoy enfermo? ESTOY AQUÍ, A PUNTO DE ASESINAR A LA PERSONA QUE MÁS AMO y aún tengo cojones de afirmar que ella es el problema.

Tío, ¿qué coño haces? ¿Esto es lo que quisiste ser? ¿Un asesino? ¿Matar a la persona que más feliz te ha hecho?

Pero no lo entiendes, hermano. Esto ya no es amor. No puedo verla hablar con otro tío. No deseo que nadie más le haga feliz. Odio que se divierta sino estoy yo. ODIO NO SER YO QUIEN LE HAGA SONREÍR. Esto ya no es amor, joder. Sólo, yo, le digo. Y ella me obedece, porque me quiere. Ya no tiene amigas, ni amigos. Evita cualquier cosa que le haga reír porque sabe que sólo yo debo conseguir que suelte una carcajada.

¿Qué coño es esto tío? He llegado demasiado lejos.

Y me derrumbo.

Hasta entonces, doscientes mentiras y una buena excusa eran suficientes. Pero ya no.
Me escuecen mis lágrimas. Es la culpa, el dolor, la histeria.

"Cariño, lo siento, esto acaba aquí. Pero no para ti. Hasta siempre".


Neil.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Buf.

Los primeros rayos de sol se cuelan por los resquicios de mi bajada persiana. El olor a dulce mañana invade mi habitación y mis bonitos sueños terminan felices para dar comienzo a un gran día. Abro los ojos, me desperezo al tiempo que sonrío con fervor. Me lavo la cara y me miro al espejo: "Hoy te comes el mundo, chaval".

Camino, que digo, troto hacia el instituto con la cabeza bien alta, satisfecho de mí mismo. Me permito el lujo de ceder el paso a los coches en los pasos de zebra y por qué no, ayudo a las ancianas a cruzar. "Además de guapo, buena persona, coño."

Llego el primero a clase. Momento ideal para limpiar la pizarra, ordenar las mesas y esperar sentado al resto de compañeros. Y no es que sea un friki de la limpieza o del civismo, es simplemente que me siento a gusto conmigo y con fuerzas para demostrar que valgo mucho, que aquí hay talento, oye.

Además, me veo con energía suficiente como para afrontar cualquier adversidad. Nada podrá acabar con esta reluciente felicidad.

Y sin embargo, apareces tú.

Para empezar, ya entras hablando en tu dialecto, para que no te entienda, pedazo de mierda.

Pero cierro el puño, trago saliva y me arengo con un cálido "pasa de él".

La clase empieza tranquila, típica clase de lunes a primera hora después de un movido fin de semana. El profesor se adapta a nuestro ritmo sin rechistar, a sabiendas de que ya no está para muchos trotes.

Las explicaciones son sencillas, breves y concisas. Fáciles de entender. No nos da la oportunidad de que le hagamos preguntas porque todo es demasiado evidente.

Y entonces un profundo dolor punzante perfora mi espalda. Consecuencia de ello, se me achinan los ojos y para más inri el cuerpo comienza a temblarme. Él está preguntando...

(RECREACIÓN DE LA CONVERSACIÓN ENTRE ALUMNO QUE HACE PREGUNTAS EVIDENTES Y TONTAS PARA QUEDAR BIEN DELANTE DEL PROFESOR Y APARENTAR QUE PRESTA ATENCIÓN PARA HACERLE LA PELOTA PORQUE NO TIENE MÁS MEDIOS DE GANARSE UN PUTO PUNTO DE NOTA MÁS Y PROFESOR):

Profesor dice: Algunas oraciones son impersonales, no tienen sujeto.

ALUMNO QUE HACE PREGUNTAS EVIDENTES Y TONTAS PARA QUEDAR BIEN DELANTE DEL PROFESOR Y APARENTAR QUE PRESTA ATENCIÓN PARA HACERLE LA PELOTA PORQUE NO TIENE MÁS MEDIOS DE GANARSE UN PUTO PUNTO DE NOTA MÁS : Entonces, si la oración es impersonal, no lleva sujeto, ¿no?

Irritado, asqueado, harto, encendido, quemado agarro el bolígrafo más cercano y lo tiro contra el suelo con violencia. Se rompe. En muchos trozos.

Y así, amigos, es como el gilipollas ese me saca de mis casillas de nuevo, se me jode un bolígrafo y mis ganas de triunfar.

Y lo peor es que no se me ocurren métodos suficientes para hacerle sufrir todo lo que me gustaría. Genial.

Neil.

Rencor

Hola, soy el Señor T. Ya podéis inspirar. Hace tantísimo que no escribo...hasta en los últimos posts de Neil lo he notado. Llevo una época bastante mala. Bueno, mala no es la palabra, pero no hay palabra en el lenguaje para expresarla. Lo que si puedo contar, es que el mundo se está levantando, y lo hace en contra mía. Como si de una revolución se tratase, todo me ahoga. Cada vez me cuesta más controlar lo que ocurre a mi alrededor, y no me gusta nada. Coincidiréis en que la definición de "hielo" de Neil es básicamente mi descripción, y no precisamente porque la gente sienta frío en mi compañía. Absolutamente todo se está descontrolando y no puedo permitirlo. Además, cada vez me cuesta más trazar estrategias de manipulación y coartadas sin errores.
Al menos, sé la causa de todos mis problemas. Un profundo rencor me corrompe la mente. Un rencor tan profundo, que ni pasando página consigo eliminar. Un rencor simbiótico, como un parásito para el que no tengo cura. Y me hace vomitar. Me hace vomitar odio. Un odio tan oscuro e indeseable que ninguno de vosotros soportaría. Y como si se tratase de mi propia sangre, por mucho que lo expulse, mi cuerpo, en profunda corrupción, lo reemplaza. La injusticia, la crueldad y la agonía que me provoca todo el mundo, son los responsables. El hecho de que el tiempo y los acontecimientos fluyan entre mis dedos como arena, el que yo no decida que voy a hacer y los demás si puedan, desperezan demonios que despiertan tras un largo letargo. ¿Por qué ni siquiera puedo disfrutar de la "libertad" de decisión de la gente como vosotros? Y lo peor de todo, es que yo, de momento no puedo hacer nada. Tan solo el Cronos, con su lento avance espero que aplaste los obstáculos para que siga con mi particular partida de ajedrez.

domingo, 14 de marzo de 2010

Este momento iba a llegar.

Estoy acostumbrado a controlar lo que pasa. Y cuando no puedo, no me siento cómodo.
Esta noche he perdido. Principalmente porque he perdido el control. Un control que había sabido manejar desde hace mucho tiempo. Y sin embargo hoy, una palabra, una duda, ha sido capaz de acabar con esa fachada inquebrantable que ya construí.

Hay derrotas y maneras de perder. Y he perdido muchas veces. Sin embargo, esta vez ha sido la derrota más dolorosa y humillante que he sufrido. Porque yo la he provocado. Porque la presión, la histeria, la frustración han acabado empujándome al suelo. Y porque no he sabido levantarme. Me he quedado tirado, derramando lágrimas, sabiendo que el golpe había sido mucho más duro de los recibidos hasta ahora. Porque esta vez, el empujón, no ha venido desde fuera, sino desde dentro.

¿Y ahora qué?

Neil.

viernes, 12 de marzo de 2010

Fuego y Hielo.

Sólo él es capaz de todo. Y de lo peor. En muy poco tiempo.
El hombre siempre se ha sentido envuelto en una especie de admiración y de temor hacia él.
Su poder, su solvencia, su falta de piedad y su capacidad de destrucción le describen como el mayor asesino de la historia.

Un asesino que actúa desde la ira, la furia. Un asesino que se crece ante la amenaza. Que se enciende. Un asesino que se ve superior a sus detractores. Que se excita con la posibilidad de muerte.

Un asesino que es causa y consecuencia. Que es dolor y esperanza. Que es luz e infierno.

FUEGO
Escribir sobre el fuego está fuera de lugar. Pues él, estaría por encima de todo lo que yo pudiera decir.
Sin embargo, su existencia ha influido de tal manera en el ADN del hombre que podemos distinguir rasgos de él en el ser humano.
Las personas Fuego son fuertes de carácter. Y en la explosión, incontrolables. Actúan desde los sentimientos. En una discusión se les reconoce por alzar la voz más que nadie. Personas que sienten de verdad.
Son nobles y leales. Pero soportarlas no siempre es fácil y requiere un gran esfuerzo. A pesar de ello son agradecidas y cálidas. Verdaderos en su sentimiento y fáciles de querer.
Las personas Fuego son capaces de destrozar vínculos de familia, amistad, amor en un arrebato de ira. El arrepentimiento: su inseparable guardián.
HIELO
Como si de una condena permanente a enfrentarse se tratase, el hielo ha supuesto la comparación inevitable del fuego. Su antónimo.
Las personas Hielo son calculadoras. Mantienen una constante partida de ajedrez con la vida. Cada movimiento, cada actuación, cada palabra. Todo bajo control y previamente premeditado. No están a gusto con aquello que no sean capaces de controlar. Se sienten amenazadas ante los cambios.
Frías. Incitan a la desconfianza.
Es imposible conocerlas del todo, y cuanto más cerca creas de estarlo, más lejos te encontrarás de la verdad.
No se las puede caracterizar de la misma manera que a las persona Fuego, pero lo que está claro es que se encuentran cómodos viviendo en la sombra. Y eso, ya es mucho más peligroso que el Fuego. Porque con éste, al menos, sabes que irá de frente.
Neil.

jueves, 11 de marzo de 2010

Ni fu ni fa.

Adiós al segunde trimestre del curso. Me he ausentado un par de semanas por estar centrado en los estudios, y con razón, esto huele a encerrado, a polvo, después de comprobar que Señor T tampoco ha podido actualizar.

Sin embargo ya todo ha acabado y mañana, posiblemente, WkW vuelva a reunirse. Y eso, en los tiempos que corren últimamente, es noticia.

Me alegro de que haya acabado el trimestre y sobre todo, febrero. Desde hace unos años es un mes que no se me da bien. A pesar de que es más breve que el resto, es tedioso. Coincide con épocas de exámenes, de mucho agobio y normalmente se me suele juntar todo.

En cuanto a las notas. Ni fu ni fa. Pero no me quejo, obviamente recibo una parte proporcional a mi esfuerzo. Sé que hay que seguir remando.

Este finde hablaré sobre Fuego y Hielo y sobre lo que hagamos mañana, así que lo dejo por hoy aquí.

Neil.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Buf

Hola, soy el Señor T. Hoy no tenia previsto postear, y no lo haré. Únicamente quiero avanzar que en el comentario de mañana explicaré cómo la gentuza, los anormales que fueron al concierto del sábado no consiguieron aguarme la fiesta, pero hay que ver como dan por saco. Hostia.

viernes, 12 de febrero de 2010

Seré luz.

Puede que os preguntéis el por qué de mi seudónimo Neil. Explicarlo sería como discutir sobre el sexo de los ángeles. Así que la mejor manera de entenderlo es copiar una conversación que tuve hace poco con un inpeto como vosotros.

(Neil) - Y algún día volverás a sonreír.
(Inepto) - Es muy fácil decirlo...
(Neil) - Te garantizo que ocurrirá. Volverás a ser feliz.
(Inepto) - ¿Como puedes estar tan seguro?
(Neil) - Porque me voy a encargar personalmente de que así sea. Sólo necesito una cosa para conseguirlo.
(Inepto) - ¿Qué?
(Neil) - Cree en tí.

Neil.

domingo, 7 de febrero de 2010

Fin de Diez.

Este finde ha sido bastante bueno.

Todo comenzó el viernes, a la hora del patio en el instituto. Señor T se presentó ante nuestra sorpresa. Al parecer, había evitado ir a clase. Demasiada ineptitud para su organismo. Así pues estuvo con nostros mientras almorzábamos en un portal que se encuentra en una plaza en la que solemos parar.


Estábamos tranquilos cuando una señora se acerca al portal para pasar al tiempo que nos acusa de ensuciar el portal y aconsejarnos la marcha a otro sitio. Erre y yo comenzamos a contestarle hasta el punto que entra en casa dejando en el aire una frase amenzadaora. Inútil. Inepta.

Sin embargo, la cosa iba más allá de lo que esperábamos y en el segundo patio, la inútil vuelve a hacer acto de presencia. Nos acusa de haberla faltado el respeto y nos implora que esperemos a que baje su marido. WkW y un par de compañeros más le rebaten provocando que la señora se enfurezca más y no deje de hablar, hasta que algo le interrumpe. Señor T se tira a sus pies simulando una violenta caída. Nuestras carcajadas provocan la ira de la subnormal.



A esto que hace acto de presencia el valiente de su marido que arremete contra todos nosotros insultándonos, acusándonos de faltarle el respeto a su mujer, amenzando con llamar a la policía y con pegarnos varias "guantás" si fuéramos mayores de edad.


A todo esto que la gilipoyas de la tía a la que se folla mantiene un diálogo un poco extraño conmigo:

- ¿Sóis menores de edad? - pregunta ella con la lengua fuera cual si fuera un perro.

- Obviamente - contesto.

- O sea, que... ¿que tienes menos de 14 años?

- Menor de edad es aquella persona que tiene menos de18 años...

La conversación termina con el bestia de su marido dando gritos a diestro y siniestro. Jota, hasta los huevos, se le encara y amenazando con llamar a gente para pegarle. La situación empeora, y el hombre entra en fase:

El becerro del inútil inhunda la calle de sandeces, gritos, amenazas y gilipoyeces. Nos acompaña al instituto y entra con nosotros protagonizando un show. Nos pone hasta el culo de insultos y pide nuestra expulsión inmediata del instituto.

En fin, todo acabó ahí. Nos han pedido en el centro académico que evitemos conflictos y que no vayamos más a ese portal. Claro. No iremos más como alumnos. Sino como WeekendWars.

(Nota: Señor T está representado con un pasa montañas para preservar su identidad).

Por la noche celebramos el cumple de Señor T en nuestro particular McLaren's y cenando en nuestro lugar favorito. Acabamos la velada en banco.

Sin embargo, la sorpresa llegaría al día siguiente cuando Erre, Jota y yo irrumpimos en el chalet de la compañera de Señor T para celebrar su cumpleaños, otra vez. Alcohol y risas en una gran noche para culminar un perfecto finde.

Neil

jueves, 4 de febrero de 2010

Señor T.

Hola, soy Jota. Es un orgullo para mí formar parte de esta actualización tan especial para Señor T. Mi aporte es breve debido a que mi ordenador está muerto y mi única manera de entrar es mediante teléfono móvil.

Señor T era la persona adecuada de WkW para cruzar esa barrera de edad que los 18 representan. Debía ser el primero porque fue el primero en dar el primer grito de guerra. El que daría pie a la primera liada. Fue el primero en contagiarnos ese espíritu liante y el primero en demostrarnos que por mucho que se tuerzan las cosas, siendo un equipo se puede salir adelante. Espero hermano que los disfrutes. A nuestro lado, claro. Y en banco.


Jota


Hola, soy Erre. Seguramente nadie esperaba que mi presentación fuera de esta manera, pero que mejor aparición que el décimo octavo aniversario de el Señor T. Tal día como hoy, en el ya pasado 2009 Weekend Wars se consolidaba como grupo y se forjaba una fuerte hermandad entre sus miembros. Hoy, pasado un año han sucedido un cúmulo de proezas, hazañas y experiencias que ahora mismo no me sale de los cojones relatar. Señor T, feliz aniversario.


Se despide Erre. Ambicionad, esKorias.


Hola, soy Neil. Estoy de acuerdo con mis hermanos. Hoy es un día especial. Por ello cumplimos 100 posts. Y que mejor que aportando una palabras cada uno.

Pero lo más importante. Es tu cumpleaños Señor T. Es curioso, pero una extraña sensación me mantiene inquieto mientras me consume este cigarro. Son muchos recuerdos los que bombardean mi mente evocando tu cara de crío en el cole. Hemos crecido juntos y esto debía ocurrir así. Porque las casualidades no existen. Porque no creo en los milagros y sé que todo esto estaba previsto. Realmente nunca he imaginado que entablaríamos todos una amistad tan férrea. Es más, de pequeño no esperaba que mi vida fuera ligada a la tuya. Ni a la de Erre. Y, ni muchos menos, a la de Jota. ¿Pero y si no me hubiera equivocado? Y si realmente ahora no estuviera con vosotros, ¿que sería de mí? ¿y de vosotros? Sea cual sea la contestación, seguro que mi situación se alejaría irrevocablemente a mi ideal de felicidad.

Además, como dice Erre, es el cumpleaños de WeekendWars. El día que unos chavales pactaron formar parte de algo mucho más grande de lo que cualquier inepto pueda imaginar. El día en el que nuestro espíritu más desafiante y aventurero forjó en su conjunto un arma letal, vil. Un tridente.

Como ya dije, es el inicio de un nuevo ciclo. A partir de ahora presenciaremos nuevas situaciones en nuestras vidas. Siento que, hoy, una parte de nosotros se funde con la energía procedente de todo lo que nos espera.

Neil



Feliz cumpleaños hermano.
WeekendWars.


martes, 2 de febrero de 2010

Post noventa y nueve.

ποταμοις τοις αυτοις εμβαινομεν τε και ουκ εμβαινομεν, ειμεν τε και ουκ ειμεν τε.
πάντα ρει

En el mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos.
Todo fluye. Todo cambia.

(Heráclito de Éfeso, El Oscuro)
La mente humana es finita. Las matemáticas no. Podemos imaginar una dimensión (X), dos dimensiones (X,Y) y tres dimensiones (X,Y,Z). Pero no más. Sin embargo, en las matemáticas todo es posible. Resultados negativos, números irreales, integrales, fracciones. Todo se puede dar. Y esto también se cumple en el campo de la física. Resultados en los que la velocidad, el espacio, son negativos y son totalmente correctos pues representan una realidad.
Sólo hay una magnitud que nunca puede ser negativa ni en nuestra mente ni en cualquier campo científico. La magnitud más importante de todas habidas. Esencial y necesaria, tanto, que incluso pensamos que podríamos vivir sin su desconocimiento. Ilusos. Una magnitud que a pesar de estar definida por nuestra mente, podría perfectamente poseer otros valores. Una magnitud por convenio que no representa la realidad. Y que sin embargo, sin ella, la realidad no estaría representada en nuestra mente.
La magnitud suprema. La más bizarra. El tiempo.
Una velocidad expresada en valor negativo hace referencia a una desaceleración. Un espacio negativo hace referencia a un retorno. Porque todo vuelve y todo se frena. El mayor ejemplo, la fecha de caducidad de nuestras vidas. Pero el tiempo transcurre. Lentamente y sin hacer ruido avanza hasta el infinito y más allá observando paulatinamente como todos nosotros sucumbimos ante su constancia. Somos títeres del mayor tirititero de todos los tiempos.
Muchos libros de autoayuda afirman que la clave del éxito es la correcta administración del tiempo, olvidando que es ÉL quien realmente nos administra a nosotros.
Por ello, como dijo Héraclito, "todo cambia" porque el tiempo avanza y como consecuencia nada es igual es lo que antes era. Las moléculas que forman el agua de un río se desplazan constantemente ocupando diferentes posiciones. Nuestros propios ojos se mueven microscópicamente por mucha voluntad que tengamos de mantenerlos fijados en un determinado punto.
Y, análogamente, nuestras vidas cambian.
Incluso en la de WeekendWars. Nos acercamos al primer cumpleaños del año. El primer miembro que sobrepasará la frontera del campo de batalla para llegar a un mundo nuevo, en el que, dicen, la libertad gobierna.
Incluso la joven vida de este blog continúa. Post número 99.
Sin embargo, me alegra comentar que algunas cosas, de momento, no van a cambiar. WeekendWars sigue vivo. Jota se siente muy orgulloso de ser uno de los fundadores de este clan y no va a perecer en el intento de conseguir ser sublimes (más de lo que lo somos).
Hay motivos para la esperanza. Y sobre todo, para seguir liándola.
En parte, muchas cosas se acabarán y otras tantas nacerán. Fin de ciclo. E inicio de otro.
Es el fin de este camino. Hermanos, nos espera la autopista.
Neil

lunes, 1 de febrero de 2010

DIA 172

Hola, soy el Señor T. Hoy os traigo...
"¡Cadáveres muertos, returns!"
Departamento de filosofía, un lugar pequeño y oscuro donde estudiábamos la película "Diamantes de sangre" desde un punto de vista sociológico. Esta película se sitúa en Sierra Leona, África. En algún momento de la clase, la profesora nos pregunta si alguien se ha enterado en qué país estaban, a lo que el bicho, con un tono de voz de "¡pero qué pregunta mas tonta mujer!" responde:
-Pues África, claro!

Al día siguiente, hablando en el aula sobre las dobles titulaciones que ofrecen algunas universidades, el bicho se estaba quedando excluida de la conversación, evidentemente. Y no contenta con las atrocidades del día anterior, a la desesperada, añade a la conversación:

-Pues yo me estoy mirando de hacer A.D.E y Administración y Dirección de Empresas.
El silencio se hizo.

Por otro lado y por suerte, lado positivo de mi vida, el viernes pasado el tridente se volvió a reunir. Y otra vez, Jota falló. Cómo me apena. Con su comportamiento de estas últimas semanas me empieza a recordar, entre sombras, a que una vez hubo un quinto miembro, un quinto WeekendWars, al que nuestro agitado estilo de vida pudo y nos abandonó. Y no puedo evitar temer que vuelva a ocurrir. Tres puntas afiladas por separado no son nada, no forman el tridente.

Aun así, la noche fue bastante memorable. Concierto, buena cerveza, y lo mas importante, el último viernes antes de mi dieciocho cumpleaños. It's going to be legend-wait for it...
La incorporación de un coche a nuestras aventuras resulta algo excitante; nos abre un nuevo mundo. Sin problemas con horarios, ni de fronteras. Libertad de movimientos. Ademas, siempre tendremos un sitio donde dormir los días más puramente insanos de WeekendWars.

miércoles, 20 de enero de 2010

Vitamina T.

Últimamente tengo la impresión de que todo transcurre muy lentamente. Las horas, las clases, las conversaciones, las comidas... Y no es algo que sólo perciba yo. O al menos, que me ocurra sólo a mí. En la calle todo posee una tonalidad tranquila y ausente. Prohibida de toda agitación. La gente camina mansamente. Los coches han pérdido ese ritmo que te hacía cruzar apresuradamente el paso de zebra. Incluso he visto en algunos semáforos que el ícono luminoso tiene los brazos caídos.

Es siniestro.

Por alguna extraña razón, esta ciudad ha sido desprovista de toda perturbación. Y me estoy contagiando. Llego a las citas tarde, pero no más tarde que con el que me he citado. Hasta las nubes se desplazan lentamente. ¿Y el viento? Parece que se ha lesionado y ya no tiene ganas de volar.

Miles de cábalas bombardean mis pensamientos. Y sólo llego a una respuesta. Esta ciudad necesita vitaminas.

Las vitaminas (del latín vita (vida) + el griego αμμονιακός, ammoniakós "producto libio, amoníaco", con el sufijo latino ina "sustancia") son compuestos heterogéneos imprescindibles para la vida, que al ingerirlas de forma equilibrada y en dosis esenciales puede ser trascendental para promover el correcto funcionamiento fisiológico y en muchos casos son recomendados para los trastornos provocados por el cansancio, abatimiento y apatía.

Sin embargo, tratándose de un sujeto mucho mayor que un propio individuo, es decir, una ciudad, la vitamina recomendada tiene un nombre específico: VITAMINA T.

Necesitamos esa sustancia, ese aglomerado de átomos con funciones específicas en el organismo capaz de reactivar los órganos e incluso incrementar su función biológica. Necesitamos volver a sentirnos vivos. Volver a sentir viejas sensaciones, como el miedo, la expectación o la sorpresa. Necesitamos volver a escuchar ruidos extraños en calles vacías.

Necesitamos la presencia activa de un hombre que represente a 3000 litros de Red Bulls.
Necesito a Señor T.
Necesitáis a Señor T.

Por mi bien.
Y el vuestro.

Neil

lunes, 18 de enero de 2010

Cábalas.

Tal vez la felicidad no sea algo tan abstracto. Ni tan difícil de conseguir. Quizá es que nos dejamos llevar por esa corriente de pensamiento que nos incita a creer que sé es feliz cuando lo tienes todo. Cuantos más bienes materiales eres capaz de reunir. Hay gente que incluso es feliz si a su alrededor se respira un ambiente de infelicidad. Hay quien es feliz haciendo daño. Para los más escépticos la felicidad no existe. Para los bohemios, la felicidad reside en vivir días tras día.

Yo creo que la felicidad es el conjunto de cosas pequeñas que te hacen sentir a gusto. Un fuego, un par de amigos y cervezas cabalgando sobre una conversación animada. O menos aún, un cigarro que te consume mientras escuchas tu canción favorita. Y menos aún, la sonrisa de la persona que más quieres.

No es más feliz el que más tiene.
Sino el que menos sabe necesitar.

Neil.

domingo, 17 de enero de 2010

Uh, oh!

Hola, soy el Señor T. Hoy he caido en que nunca he explicado por qué Señor "T". Aunque supongo que lo abreis adivinado. "T" de Todopoderoso. Y es que después de tantas semanas sin actividad en el blog, debo recordaros qué pasa. Pasa que soy sublime. Pasa que sois escoria. Que no me llegais a los bajos de la americana. Pasa que sois unos ineptos perdidos y que yo, y solo yo soy la luz que os guía. Que sin mi no sois nada. Y ya se que no vale de nada intentar corregir vuestras mentes; si, estais perdidos. Pero qué le voy a hacer, no puedo dejaros abandonados a vuestra suerte, soy un sentimental. Asi que aprovechad la condición de Dios piadoso que me tiene preso en vuestro favor. Si es que sólo de pensar las navidades que habréis pasado sin mi, se me llenan los ojos de lagrimas. Pero no os confundais.

Son de alegria

Porque, ya veis, vosotros, desgraciados, bueno no, vuestras desgracia es lo que me hace legendario. Gracias al corrosivo veneno que extendeis por el mundo, puedo alzarme sobre vosotros, eclipsando la luz del sol.

JA JA JA. Esque me parto.