Etiquetas

Neil (107) Señor T (60) WeekendWars (37)

sábado, 22 de octubre de 2011

Viernes noche

Dos palabras. Tan sólo han hecho falta esas dos palabras para recordarme quién soy, o más bien quién era, y en quién me he convertido. Y es que hoy cobran más significado que nunca.

Mientras unos cigarrillos se consumían entre nuestros dedos, y la suave cerveza se deslizaba coquetamente por nuestras gargantas, Neil y yo hemos recordado unos viejos tiempos ( no tan viejos) en los que aquella misma noche era algo casi rutinario...y cómo todo, en apenas un mes, ha cambiado.
Al mismo tiempo que el gas de mi pálida bebida me hacia cosquillas mientras la ingería, otro tipo de cosquilleo recorría mi cuerpo al volver a proyectar en mi mente todo lo ocurrido desde la última vez que osé presentarme ante vosotros. El inicio de la Universidad, aquel objetivo antaño lejano, ahora es una maldita realidad que, aun siendo evidente que representa un cambio positivo en mi vida, ha trastocado y generado una frustración que desgraciadamente, conozco muy bien. WeekendWars como tal está dejando de existir. El súbito e inevitable distanciamiento entre los miembros del Tridente me genera una melancolía difícil de conllevar. Aun así, he tratado de paliarla como he podido; o bien manteniendo el contacto todo lo posible, o bien tratando de "simular" salidas casuales con mis actuales compañeros de forma que se asemejen un poco a lo que antes vivía cada semana. No he de excederme con los detalles de que la personalidad de WkW resulta extraña para gente externa al grupo y como todo lo extraño, crea desconfianza...y miedo. Así pues, estos se aterraron al ver un árbol en llamas, formando una gran T de Fuego.
Por otro lado, la marcha de Erre a un lugar lejano, muy, muy lejano, resultó muy deprimente en su momento, y aún nos está costando de asimilar. No es fácil perder a alguien así durante tantísimo tiempo. Además, la puta expectativa de que las cosas no van a cambiar en mucho tiempo no mejora la situación.
Pero a todo hay que verle el puñetero punto de vista positivo, o al menos eso es lo que me dice siempre mi compañera. Hoy, Neil y yo hemos hecho algo más que tomar unas cervezas juntos y hablar amistosamente. Hoy hemos recordado lo que se siente al volver a vivir un Viernes noche. Recorrer las calles de siempre, en la oscuridad de siempre, el frío de siempre... y la agradable sensación de que somos sublimes. Comentar que, pese a nuestros cambios vitalicios, los ineptos siguen rodeándonos en cualquier ámbito de nuestra vida cotidiana y que también, pese a nuestros cambios de vida, hemos acabado otro magnifico viernes noche como siempre hemos hecho, juntos, y pensando en como volver a ver un sano y prominente árbol de nuestro vecindario siendo pasto de las llamas, formando una gran T de fuego.
Los vientos de cambio aúllan cual lobos territoriales a su luna. Una nueva era se avecina. Y WeekendWars le daremos la bienvenida...


A nuestro modo

No hay comentarios:

Publicar un comentario