Fumarme un cigarro en el balcón de mi casa nunca había sido tan satisfactorio.
Aún recuerdo aquella noche.
Las calles gozaban de una gran salud, a pesar de las altas horas de la madrugada. La fiesta y los acontecimientos de los último días con motivo de celebración de las fiestas del barrio había conseguido atraer la atención gran parte de la ciudad. Yo estaba sentado en la silla de mi cuarto observando, fascinado, los fuegos artificiales. Y esperando. Esperándote a ti.
Me habías prometido que luego hablaríamos por el msn. Sabía que volverías, fueran los dos o las tres de la madrugada, ya no recuerdo. Porque tú jamás me has fallado. Y porque yo, por alguna extraña razón sin motivo aparente, necesitaba hablar contigo. Y es que, tras varios meses sin tener contacto, me inquietaba que quisieras hablar conmigo ese día. Precisamente ese día. Y conmigo.
Y entonces llegaste. Un breve " aki estoy" fue suficiente para que mi mundo comenzara a girar alrededor de una nueva estrella.
Por mi parte, era evidente que jamás conseguiría ocultar mis sentimientos hacia a ti. Y por tu parte, estabas decidida a dejar de evitarlos. La conversación fue larga y emotiva. Porque ambos lo sabíamos. El momento había llegado. Estar juntos.
Neil.
miércoles, 16 de junio de 2010
miércoles, 26 de mayo de 2010
FIn del camino.
Empiezas el camino como un proyecto con grandes expactativas.
El primer paso es firme, decidido, poderoso. Mantienes la mente fría, "nada ni nadie acabará conmigo hasta que no llegue al final". A tu derecha y a tu izquierda no hay nada. Oscuridad espacial. Sólo un camino. Un camino accidentado, con un relieve sinuoso. Los primeros kilómetros son agradables. Ninguna molestia y un aire totalmente puro abonado a ti.
Pero siempre que hay posibilidades de caerte, te caes. Y llega el primer palo. La primera caída. Te levantas sonríendo, empezabas a necesitar algo de motivación, ya sabes eso de que la autodestrucción conlleva evolución.
Sin embargo, las comisuras de tus labios adquieren una nueva disposición. Una nueva caída.
Y entonces, toda tu ilusión, tus esperanzas, se derrumban.
Los meses comienzan a pasar lenta, muy lentamente. El dolor cada vez es mayor. El abatimiento, la apatía, síntomas de tu deterioro. Cada vez te es más difícil levantarte. Cada vez pasas más tiempo en el suelo tras una caída.
El peor mal de la aventura es tu guerra espiritual. Te sientes irrevocablemente solo. No escuchas ninguna voz de ánimo, de apoyo. Todo sigue oscuro. En cambio, la atmósfera está contaminada. Tu respiración se dificulta con cada esfuerzo en avanazar un centímetro más.
El primer paso es firme, decidido, poderoso. Mantienes la mente fría, "nada ni nadie acabará conmigo hasta que no llegue al final". A tu derecha y a tu izquierda no hay nada. Oscuridad espacial. Sólo un camino. Un camino accidentado, con un relieve sinuoso. Los primeros kilómetros son agradables. Ninguna molestia y un aire totalmente puro abonado a ti.
Pero siempre que hay posibilidades de caerte, te caes. Y llega el primer palo. La primera caída. Te levantas sonríendo, empezabas a necesitar algo de motivación, ya sabes eso de que la autodestrucción conlleva evolución.
Sin embargo, las comisuras de tus labios adquieren una nueva disposición. Una nueva caída.
Y entonces, toda tu ilusión, tus esperanzas, se derrumban.
Los meses comienzan a pasar lenta, muy lentamente. El dolor cada vez es mayor. El abatimiento, la apatía, síntomas de tu deterioro. Cada vez te es más difícil levantarte. Cada vez pasas más tiempo en el suelo tras una caída.
El peor mal de la aventura es tu guerra espiritual. Te sientes irrevocablemente solo. No escuchas ninguna voz de ánimo, de apoyo. Todo sigue oscuro. En cambio, la atmósfera está contaminada. Tu respiración se dificulta con cada esfuerzo en avanazar un centímetro más.
Y lloras.
Y te arrodillas.
Golpeas con violencia el terreno
rompiéndote los nudillos
y miras al cielo
buscando cobijo.
Pues te quieres morir.
Súbitamente.
Pero nadie te tiende la mano.
La decisión está tomada. Rendirse. A la mierda los sueños, a la mierda los objetivos. Esto es demasiado para ti.
Escuchas un ruido. Seguidamente unas gotas de lluvia mueren en tu cabello.
Un relámpago a varios metros por delante de ti, ilumina el camino. Y ves a tus seres queridos. Te están esperando. Es el fin del camino. No queda nada, pero debes llegar.
Un nuevo relámpago irrumpe, esta vez, en tu mente. Y te recuerda quién eres, por qué estás ahí. Un vendaval de recuerdos nublan tu mirada inundada de lágrimas y agua. Consigues verte a ti, 9 meses antes, preparado para enfrentarse al mayor reto de su vida. Una persona totalmente diferente a lo que el camino le había convertido. Has cambiado. La dificultad del trayecto te ha consumido como si fueras un simple cigarro.
Y ahora, por fin, consigues ver el final de todo.
Miras al frente, tomas aire. Te levantas. "Un paso más..."
RESISTIR ES VENCER.
Neil
miércoles, 19 de mayo de 2010
Nuevos miembros.
Bajo la tenue luz que ilumina la mesa del Pub Irlandés, WeekendWars bebe cerveza al ritmo que marcan nuestras carcajadas. Todo transcurre como de normal; un sentimiento inexorable de camaradería invade hasta el último alvéolo de nuestros pulmones mezclándose con el cálido humo de cada cigarrillo.
Sin embargo, contamos con la presencia de dos amigos más. Durante las últimas semanas nos han acompañado en nuestras aventuras de los Viernes, y aquella noche, sus gargantas estaban respondiendo soberanamente a la filosofía WkW.
Con la noche avanzada, y las horas transcurridas en el bar, WeekendWars nota que se siente muy a gusto con los dos compañeros. Les confíamos nuestros temores y debatimos nuestras incertidumbres.
Fugazmente, mi mirada se cruza con la de Señor T.
"WeekendWars está de enhorabuena" percibo en su sonrisa.
Viernes, 21 de Mayo, WeekendWars posiblemente gane oficialmente dos miembros. Para evitar decepciones como ocurrió con El Quinto Miembro, deberán jurar la Bíblia de WeekendWars y deberán cumplir una misión. El motivo no es más que la necesidad de que nos demuestren que están preparados para afrontar el reto, que podemos contar con ellos y que desde entonces nos considerarán hermanos.
Sin embargo, contamos con la presencia de dos amigos más. Durante las últimas semanas nos han acompañado en nuestras aventuras de los Viernes, y aquella noche, sus gargantas estaban respondiendo soberanamente a la filosofía WkW.
Con la noche avanzada, y las horas transcurridas en el bar, WeekendWars nota que se siente muy a gusto con los dos compañeros. Les confíamos nuestros temores y debatimos nuestras incertidumbres.
Fugazmente, mi mirada se cruza con la de Señor T.
"WeekendWars está de enhorabuena" percibo en su sonrisa.
Viernes, 21 de Mayo, WeekendWars posiblemente gane oficialmente dos miembros. Para evitar decepciones como ocurrió con El Quinto Miembro, deberán jurar la Bíblia de WeekendWars y deberán cumplir una misión. El motivo no es más que la necesidad de que nos demuestren que están preparados para afrontar el reto, que podemos contar con ellos y que desde entonces nos considerarán hermanos.
Memorias de Weekend Wars.
viernes, 23 de abril de 2010
Feliz cumpleaños Jota.
Estoy realmente feliz. Jota cumple años, dieciocho.
Pero este cumpleaños es diferente al de los anteriores. Por lo que significa.
Ya no se trata de que vaya a ser mayor de edad, que sí, es importante, pero no será verdaderamente consciente de ello hasta pasados unos meses. Sino de que este cumpleaños en concreto, el de los dieciocho, es con el que soñábamos en segundo de la ESO. Imaginábamos un futuro muy lejano. Vernos en el último año de instituto, con una vida totalmente diferente y con muchísimas historias vividas suponía un camino demasiado largo como para pensar en su final.
Pero sí. Todos estos años han volado tras caerse de los calendarios.
Han sido seis años intensos. Conozco a gente desde hace mucho más tiempo pero con nadie tengo el buen rollo que tengo con Jota, así que supongo, que realmente nos deberemos conocer desde hace bastante.
Siendo sincero, escribir por aquí lo que pueda pensar respecto a Jota es inútil. No existen palabras suficientes en la lengua castellana como para quedarme a gusto tras describir la admiración que despierta en mi.
Por ello, las palabras sobran si él es consciente de que WkW está orgulloso de tenerle en nuestras filas y de que es y será insustituible.
Feliz cumpleaños, hermano.
Pero este cumpleaños es diferente al de los anteriores. Por lo que significa.
Ya no se trata de que vaya a ser mayor de edad, que sí, es importante, pero no será verdaderamente consciente de ello hasta pasados unos meses. Sino de que este cumpleaños en concreto, el de los dieciocho, es con el que soñábamos en segundo de la ESO. Imaginábamos un futuro muy lejano. Vernos en el último año de instituto, con una vida totalmente diferente y con muchísimas historias vividas suponía un camino demasiado largo como para pensar en su final.
Pero sí. Todos estos años han volado tras caerse de los calendarios.
Han sido seis años intensos. Conozco a gente desde hace mucho más tiempo pero con nadie tengo el buen rollo que tengo con Jota, así que supongo, que realmente nos deberemos conocer desde hace bastante.
Siendo sincero, escribir por aquí lo que pueda pensar respecto a Jota es inútil. No existen palabras suficientes en la lengua castellana como para quedarme a gusto tras describir la admiración que despierta en mi.
Por ello, las palabras sobran si él es consciente de que WkW está orgulloso de tenerle en nuestras filas y de que es y será insustituible.
Feliz cumpleaños, hermano.
WeekendWars.
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